Opiniones de Zeus Centro Terapéutico: la recuperación de David tras años de consumo

Si estás leyendo esto, quizá busques información para alguien a quien quieres (un hijo, una pareja, un hermano o un buen amigo) que atraviesa una adicción y no encuentra la manera de salir.

Es normal tener miedo, dudar y preguntarse si un tratamiento puede cambiar de verdad una vida que parece rota.

Por eso, pocas cosas ayudan tanto como escuchar a quien ya ha pasado por ese camino. En este artículo te contamos el testimonio de David, un expaciente de Zeus que hoy vive en abstinencia y ha recuperado lo que la adicción le había quitado.

¿Cómo era la vida de David antes de llegar a Zeus?

David contaba que vivía para drogarse, en una espiral de consumo diario que lo había llevado a robar, a agredir a otras personas y a atravesar situaciones de crisis, con episodios de despersonalización y brotes psicóticos.

Era, en sus propias palabras, una forma de malvivir de la que no sabía cómo escapar.

Lo más revelador es que ya lo había intentado antes. De hecho, había pasado por dos centros distintos y las dos veces recayó al poco de salir, casi siempre en el primer mes.

¿Qué cambió esta vez? Rendirse y empezar a hacer caso

Cuando se le pregunta qué fue distinto en Zeus, David lo tiene bastante claro.

Explicaba que la clave fue rendirse y empezar a hacer caso, dejar atrás esa parte de él que se creía superior al tratamiento y que, una y otra vez, acababa devolviéndolo al punto de inicio.

Señalaba dos motivos. Por un lado, su propia decisión de decir basta. Por otro, el equipo de profesionales de Zeus, que le hizo ver las cosas de una manera distinta a como las había visto hasta entonces.

“Sí, pero no”: la enfermedad del autoengaño

Una de las preguntas de la conversación fue si, antes de llegar, aceptaba que tenía una enfermedad llamada adicción. Su respuesta lo resume todo: “sí, pero no”.

David sabía que algo no estaba bien, porque no podía parar de consumir. Aun así, había una parte de él que no terminaba de reconocer el problema.

Lo llamaba la enfermedad del autoengaño, esa voz interna que le hacía creer que con cuatro herramientas y cuatro pautas podía llevarlo a su manera, sin comprometerse del todo.

Conviene recordar aquí algo importante: la adicción es una enfermedad diagnosticada y reconocida (por organismos como la OMS), no una simple falta de fuerza de voluntad. Por eso necesita un tratamiento específico y continuado, y por eso el proceso terapéutico empieza, muchas veces, por aceptar que uno solo no puede.

El equipo y el grupo de terapia, según su testimonio

Otro bloque muy presente en el relato de David tiene que ver con sentirse arropado.

Reconocía que llegó sin confiar en nadie y, sobre todo, sin confiar en sí mismo. Una de las primeras veces que se derrumbó en una sala de terapia fue justo al verse sostenido por sus compañeros y sus terapeutas, a pesar de la situación de la que venía.

Decía que fue ahí donde se dio cuenta de lo roto que estaba, y también de que por primera vez no se sentía juzgado, sino comprendido.

De hecho, cuenta que hoy sigue apoyándose en el equipo. Ese acompañamiento no termina con el alta, sino que continúa después, algo que da mucha tranquilidad tanto al paciente como a su familia.

Las primeras semanas, duras pero decisivas

David no oculta que el principio costó, como suele ocurrir en cualquier clínica de desintoxicación.

Ahora bien, se fue agarrando a pequeñas frases que escuchaba a los compañeros con más tiempo y a los terapeutas. Una de las que más le sirvió le recordaba que, por muy duro que fuera el tratamiento, más duro era el día a día que llevaba fuera.

Cuando le apretaban las ganas de consumir, se repetía otra idea en su cabeza: allí no le faltaba nada, tenía dónde dormir y comida cada día, y al menos no estaba sufriendo como sufría antes.

Lo resumía con una frase muy suya: cualquier día malo en tratamiento era muchísimo mejor que un buen día de los de antes.

Con el tiempo, esa mirada cambió por completo, hasta el punto de agradecer la oportunidad que, según él mismo, probablemente le salvó la vida.

¿Dónde escuchar el testimonio completo de David?

El testimonio de David no es un comentario anónimo, sino una conversación grabada en vídeo, con nombre y cara, dentro del podcast “Adicciones al Descubierto”, que presenta Luis Pérez, fundador del centro.

Ese es uno de los canales oficiales donde se pueden consultar opiniones verificadas de quienes han pasado por el tratamiento, junto con el perfil de empresa de Google, YouTube e Instagram.

Al buscar referencias sobre cualquier centro de desintoxicación, lo más honesto es acudir a este tipo de fuentes. Su verdadera imagen no la definen los comentarios sueltos que circulan por internet, sino lo que viven realmente las personas dentro del centro.

El proceso terapéutico que hay detrás de historias como la de David

Aunque cada caso es distinto, historias como esta se apoyan en un método propio (el “Modelo Zeus”), que trata la causa y no solo la sustancia, y que se organiza en tres fases:

  1. Desintoxicación: el objetivo es superar la retirada de la sustancia reduciendo al máximo el síndrome de abstinencia, con apoyo farmacológico cuando es clínicamente necesario y siempre bajo supervisión médica.
  2. Deshabituación: aquí se trabaja el fondo del problema, se identifican las causas de la adicción y se crean hábitos saludables con terapias individuales, grupales y talleres de prevención de recaídas.
  3. Reinserción: una vez consolidados esos hábitos, la persona vuelve al día a día sin necesidad de consumir, con un acompañamiento que sigue después del alta.

Todo el recorrido se realiza con un equipo titulado y multidisciplinar, en plena naturaleza (en la provincia de Tarragona), y sin perder nunca el contacto con la familia.

En resumen, qué aporta el testimonio de David

El relato de David permite entender el proceso desde dentro y con matices. No describe un camino fácil ni promete resultados automáticos, sino un recorrido exigente en el que rendirse, hacer caso y dejarse acompañar marcaron la diferencia.

Su valor está precisamente ahí. Es la opinión real de una persona identificable, que habla tanto de lo que le costó como de lo que hoy ha recuperado: la abstinencia, el deporte, el trabajo y los paseos de domingo con su familia.

Para quien busca opiniones verificadas sobre cómo funcionan los tratamientos de adicciones en Zeus, escuchar un testimonio así ofrece una imagen mucho más fiel que cualquier comentario suelto encontrado en internet.

Cómo pedir más información sobre los tratamientos de Zeus

Si después de leer esto te quedan ganas de saber más, lo más fácil es hablar directamente con nosotros, por teléfono, por escrito o a través de los canales oficiales de Zeus.

Es también el momento de preguntar lo que te preocupe: en qué consiste el tratamiento, cuánto dura, cómo se trabaja con la familia o qué seguimiento hay después del alta.

Y si lo que quieres es dar el paso, podemos contarte cómo es el proceso de admisión (la primera valoración y todo lo que hace falta antes de ingresar) para que empieces con la mayor tranquilidad posible.